Compré en otra de las Librerias llamada "Cervantes", esta ya de mucho lustre y trapío, este libro donde en caricaturas de LACA, salen muchos de los personajes de aquellas épocas, y que don Leonardo festejo como un buen hallazgo y recuerdo para cuando ya estuvieramos en las Americas.
Me iba yo espabilando en busquedas y hasta haciendo amistades con los camareros de los cafés de la Plaza Mayor sobre todo uno llamado "Las Torres" donde hasta me invitaban a café "para que viera que los salmantinos eran gente de bien" ,y luego uno de los parroquianos llamado Leonidas, que se puso a mi lado y sin más me contó muchas aventuras de esta ciudad y alguna dejaré en estos escritos cuando hayamos acabado con lo de las ánimas. Me hice amigo también de un limpiabotas llamado Tomas Requejo y me contó ser hijo natural de uno de los ilustres, pero que no lo habia querido reconocer, y que ese era su destino, y su madre en la pobreza, pues ni mirarla quiere...y hasta me pidió prestado algún dinero que no tuve mas remedio que corresponder dentro de mis posibles
Muchas cosas dejaría aqui, pero mi tiempo apremia y he de centrarme en mi amo que desde su habitación me requiere.

No hay comentarios:
Publicar un comentario