miércoles, 7 de diciembre de 2011

NADIE COME UN SOLOMILLO DE MIS CARNES

Presiones,
para si pongo,
si voy a la pata coja,
si me he de vestir de Pierrot.
o si he de continuar ¿yo?
con la canción de Sines.
¡Pero si nunca he estado allí!
Ni sé si el Vasco da Gama ese
es vasco de verdad,
o es calcamonía o delirio ciudadano.
Claro que como los vascos
pueden con todo,
y te cortan un leño en menos de un suspiro,
no me extrañaría que Vasco da Gama,
que pasa por ser portugués,
fuera de las vascongadas
y hasta llevara la ikurriña
tatuada en sus manifestaciones pectorales.
No me fío,
no me fío ya de nadie
desde que me fiaba de todo el mundo
y me la dieron con queso de bola,suizo además,para inri
y ahora yo no sigo este camino empedrado
por mas que se pasen tocando
el armonium a la puerta de mi casa
durante 19 primaveras y un otoño.
Soy muy de mi,
de mis carnes, y de muchas carnes afines
y nadie come un solomillo de mi entidad
sin la célula de consentimiento.
He dicho y ya volveré a repetir
y a cantar si  precisara.

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