Las cosas amontonadas son como son y no como quisieramos el montón.
Esta frase que ha salido a lo tonto, al ponerme a escribir hoy,
resulta que me gusta,
que me complace los jugos gástricos,
y por lo tanto me brinda una buena digestión.
Y es que no hay cosa mejor para digerir la chupanda del cada día,
que un buen humor de arriba a abajo
y una ármonía hepatofilial y pancreatomaternal.
Esto se consigue levantándose con el pie de la armonía;
que para unos es el derecho y para otros el izquierdo,
y apoyarlo con ternura en la alfombra persa o sevillana.
Hemos pues de preocuparnos cual es el miembro( con perdón)
más cadencioso, con el que empezamos nuestra alborada.
Pues como estámos viendo, desde él puede llegar
la buena educación de los hijos
el santo Ministerio de Confraternidad.
y las digestiones sacrosantas.
Nos estamos jugando mucho,
por olvidar el pentagrama de los pies.

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